La Educación Infantil en Europa: Jugar todo el tiempo y aprender lectoescritura a los 7 años

Porque ese parece ser el miedo que tenemos en España: que nuestros niñ@s se queden rezagados, un miedo que lleva a tratar de adelantar contenidos todo lo que se pueda cuando aún no están maduros para ello, a forzar a niños de 4 años a aprender lectoescritura y números, a privarles del juego, el movimiento y la experimentación imprescindible a esta edad.  Todo ello a pesar de que la neurociencia ha demostrado que eso es perjudicial para su desarrollo.

Allá vamos. En Suiza:

  • El Kindergarten (jardín de infancia) comienza a los 5 años y dura dos años, hasta que l@s niñ@s entran en Primaria con 7 años. En el Kindergarten NO se enseña lectoescritura, no se hacen fichas, ni hay ninguna enseñanza dirigida.  Por no haber no hay ni mesas en las aulas, que en realidad no son aulas, sino espacios apropiados para el aprendizaje autónomo. 
  • Lo que sí hay en el kindergarten es juego libre, mucho de él al aire libre, y trabajos manuales (pintura, arcilla, punto…)  libres.  Trabajar con las manos ayuda a desarrollar la motricidad fina y a madurar las estructuras cerebrales básicas para el desarrollo cognitivo posterior.    Las fichas de colorear no se utilizan (ni las fichas en general) .
  • Los niños aprenden formalmente la lectoescritura en Primaria, a los 7 años, (en el kindergarten sí aprenden a escribir su nombre) y tardan muy poco en aprenderla, porque ya están maduros.  Eso no impide que algun/a avispado/a aprenda por su cuenta, movido por la curiosidad y el interés, es decir, por la avidez por saber  (¿hay mejor manera de aprender?), pero eso no marca el ritmo de los demás.
  • ¿Qué hacen las familias con los niños hasta los 5 años que pueden ir al kindergarten?  Hay “guarderías” (no son “escuelas” infantiles, porque no se les “enseña” nada) donde se les cuida, con el mismo criterio: mucho juego y experimentación.  Es habitual ver a grupos de niños en horario escolar jugando en los parques públicos o tirándose en trineo por alguna ladera segura de cualquier pueblo.  El precio que cada familia paga por la guardería depende de la renta familiar: cuanto menores son los ingresos, menos se paga.  Las cuidadoras están bien pagadas, cuidar niños pequeños no se considera menos importante que enseñar a alumn@s de secundaria.
  • ¿Como se concilian horarios?  Hay que precisar que las familias no sólo reciben ayuda por cada hijo, independientemente de si han trabajado o no, sino que es común que la madre o el padre puedan reducir su jornada para conciliar mejor familia y trabajo. Pueden trabajar un 80%, un 60%, un 40% de la jornada:  todo es muy flexible, y está bien visto y aceptado por las empresas.   Otra cultura.  El uso de la guardería también es flexible, por tanto.
     

Otra de las características de estos países es que son los pedagogos y docentes quienes diseñan los planes de cuidados y de estudios, basándose en lo posible en la psicologia evolutiva y la neurociencia. Austria, por ejemplo, tiene una ley que impide a los menores de 6 años permanecer más de 25 horas semanales en centros escolares, fuera del ámbito familiar. También tiene una red estatal de madres de día para cuidar a los más pequeños, ya que el kindergarten empieza a los 5 años.

En España, en cambio, los programas están establecidos a nivel político y con otros criterios, y el objetivo es adelantar contenidos e institucionalizar cada vez más tempranamente a los niños.  Según los expertos: una vuelta de tuerca en la dirección equivocada.

Isabel Fernandez del Castillo

Fuente: terramater.es


Si te gustó esta publicación ayúdanos a crecer compartiendo en tus redes sociales. Asimismo, déjanos un like en nuestro fanspage:
https://web.facebook.com/MundoInicial/